Primer foro (2005)

DEL MODELO FUNDACIONAL A LA INSTITUCIONALIZACIÓN DEL PROGRAMA UVQ

Para que sea comprensible este cambio, alcanza con pasar revista a los logros y dificultades que enfrentaba el Programa UVQ a comienzos de 2003. En efecto, estableciendo un balance de la etapa fundacional se puede rescatar la consolidación de un modelo pedagógico capaz de garantizar la calidad académica, a través del desdoblamiento de la función docente en distintos actores como: el autor de los materiales didácticos, el docente a cargo del aula virtual y el tutor, así como la implementación de distintos tipos de materiales didácticos y fuentes bibliográficas, y la puesta en práctica de distintos modelos de evaluación según la asignatura. En el período que va del año 1999 al año 2002 se implementaron ocho carreras de grado que continúan siendo la columna vertebral del Programa.

Estos logros permitieron poner de manifiesto la relevancia del Programa UVQ en el seno de la UNQ, pese a las resistencias que usualmente las propuestas de educación a distancia generan en la comunidad académica. Parte de esta reticencia se explica por la nula integración institucional que el programa tuvo desde sus inicios con las unidades académicas de la universidad en su modalidad presencial. Los docentes del programa UVQ, por su parte, estaban desvinculados de los departamentos y su lazo con la institución respondía a mecanismos distintos de los tradicionales.

Así, la implantación de una estructura que dependía directamente del Rectorado fue posible en una etapa de la universidad presencial en la que los cuerpos colegiados como el Consejo Superior tenían una débil incidencia en las decisiones de gobierno. Asimismo, el hecho de que la UNQ no controlara el gerenciamiento administrativo ni los procesos de soporte tecnológico difi cultaba la toma de decisiones fundadas en criterios académicos. Todos estos aspectos colocaban al programa en una situación ajena a la comunidad universitaria de la institución que lo contenía.

Martín Becerra, entonces vicedirector del Programa, caracteriza la crisis del modelo fundacional del siguiente modo:

Este modelo fundacional –tributario de una idea de tercerización ampliamente aplicada en el sector estatal en la última década del siglo XX– no resistió el sistema de contralores inherentes a una universidad pública, ni tampoco se complementó con el crecimiento y la maduración del programa. Por razones institucionales y académicas, entonces, la Universidad Nacional de Quilmes recuperó el control de todas las variables de la gestión integral del programa a partir de fines de 2003, disponiendo una agenda en la que se reponía la centralidad del servicio público educativo para todas las modalidades de enseñanza y aprendizaje.

En efecto, en el año 2003, producto de un cambio político institucional significativo, se dan una serie de modificaciones sustanciales en la organización, los modos de gestión y conducción en la Universidad Nacional de Quilmes y, como correlato necesario, en el Programa “Universidad Virtual de Quilmes”.

Las ocho carreras del Programa UVQ registraban un sostenido crecimiento de la matrícula, dato insoslayable que hacía necesario un cambio estructural que permitiera lograr un proceso de institucionalización de la modalidad.

En el año 2004, luego de una importante reforma en el Estatuto, la norma madre de la Universidad, el Programa UVQ quedó enmarcado como programa. Se conformó luego una estructura que tuvo como uno de sus ejes integrar el Programa a la dinámica académica e institucional de la UNQ.

Hacia dentro del programa se distinguieron funciones docentes y técnico-administrativas. De esta forma la administración académica es una estructura de gestión que se encarga de la matriculación de alumnos, generación de aulas virtuales, envío de materiales didácticos y operativiza todos los aspectos administrativos ligados a la toma de exámenes. Los directores de las carreras y los coordinadores transversales que tienen a su cargo los aspectos académicos ligados a la comunicación, los materiales didácticos, la evaluación y las nuevas tecnologías fueron integrados a la planta docente de la universidad junto con los tutores y un grupo mayoritario de docentes. Así, estos actores integran a su función de gestión, la docencia y le dan un lugar importante a la investigación en su formación y desarrollo, con lo cual se consolida el perfi l de docentes investigadores dentro del programa.

Hay metas que restan alcanzar en este proceso de obtención de carta de ciudadanía del Programa UVQ. No obstante, los cambios iniciados permitieron ampliar los horizontes en la medida en que a la misión sustantiva de la docencia, se le ha agregado la investigación y el desarrollo, aspectos de vital importancia dada la vertiginosidad de los cambios tecnológicos y culturales que atraviesan la modalidad.

IMPORTANCIA DEL FORO

En este marco institucional surgió la idea de reunir en un foro internacional a las principales universidades, investigadores y actores representativos del campo de la educación superior en entornos virtuales de Iberoamérica, con el objeto de pasar revista a los aspectos más relevantes de la docencia y la investigación, evaluar el impacto social de la modalidad, así como establecer el vínculo con los aportes tecnológicos y plantear distintas posiciones en torno a la política universitaria para la educación superior en entornos virtuales. En el recorrido de estos múltiples aspectos, el Foro realizó una suerte de diagnóstico o estado del arte de las problemáticas cruciales de la educación superior para entornos virtuales a fines del año 2005. A diferencia de un congreso tradicional en donde la exposición de numerosas ponencias simultáneas hubiera podido dificultar el seguimiento de un diálogo integrador, se propuso una modalidad alternativa: expertos reunidos por una misma problemática realizaron cada uno su exposición y, a continuación, un moderador también experto en esa área coordinó el diálogo entre los expositores y las preguntas del público. Estos paneles de expertos contaron con destacadas personalidades del ámbito nacional e internacional y se propusieron como momentos exclusivos del evento, celebrados en el aula magna de la UNQ.

Hubo también foros temáticos que desplegaron simultáneamente temas diversos. Estos foros contaron con la exposición de especialistas del ámbito nacional que introdujeron un tema para ser debatido por el público; por eso las exposiciones fueron la apertura a un diálogo que se completó con la participación de los asistentes, en su mayoría docentes, estudiantes, tutores e investigadores de la modalidad. Lo interesante fue que los expertos de los primeros paneles participaron también como asistentes en los foros temáticos. De esta manera, hubo una circulación fluida entre los abordajes teóricos o generales de los problemas tratados en los paneles y los casos específicos que surgieron en los foros.

Esta participación activa de los asistentes, sumada a la calidad de las exposiciones y a la horizontalidad con que se pudieron debatir los temas se inscribieron en la tradición democrática del “foro” que propicia las mejores prácticas académicas de intercambio intelectual.